CombinatoriaProblemas resueltos

Guiado: el juego del 15 y la paridad de las permutaciones

El clásico rompecabezas deslizante esconde un invariante algebraico —la paridad de una permutación— que decide, sin ambigüedad, qué configuraciones son alcanzables y cuáles son un sueño imposible.

DificultadNacional
Etiquetasinvariantespermutacionesparidadproblema-resuelto
Requisitosinvariantes-y-coloracion
AutorAdrián García Bouzas
Actualizado2026-06-08
Enunciado

El juego del 15 consiste en una caja cuadrada de 4×44\times 4 con 1515 fichas numeradas del 11 al 1515 y una casilla vacía. Un movimiento válido consiste en deslizar una ficha adyacente a la casilla vacía hacia esa casilla (intercambiando sus posiciones). Partiendo de la configuración "resuelta" —fichas en orden, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, con la casilla vacía en la esquina inferior derecha— ¿es posible alcanzar, mediante una sucesión de movimientos válidos, la configuración idéntica salvo que las fichas 1414 y 1515 están intercambiadas?

Análisis: ¿qué cantidad podría quedar invariante?

Cada movimiento es, en esencia, un intercambio (transposición) entre la posición de una ficha y la posición vacía. Esto sugiere de inmediato un objeto algebraico: la configuración del tablero, vista como una permutación de 1616 símbolos (las 1515 fichas más el "hueco"), y la cuestión de qué le ocurre a esa permutación —específicamente, a su paridad— con cada movimiento.

Recordemos el hecho algebraico central: toda permutación se puede escribir como un producto de transposiciones, y aunque la cantidad de transposiciones usadas no es única, su paridad (par o impar) sí lo es — este es el contenido del lema de la paridad de las permutaciones, y es precisamente el tipo de "invariante algebraico" que invariantes-y-coloracion identifica como una de las grandes familias de invariantes combinatorios.

Solución

Paso 1 — Modelar el juego algebraicamente. Numeramos las 1616 casillas del tablero de 11 a 1616 (por ejemplo, recorriéndolas por filas), y consideramos el "hueco" como una ficha más, etiquetada 1616. Cada configuración del tablero corresponde entonces a una permutación σ\sigma de {1,,16}\{1, \ldots, 16\} (qué ficha está en cada casilla). Un movimiento válido —deslizar una ficha adyacente al hueco— intercambia las posiciones de esa ficha y del hueco: algebraicamente, compone σ\sigma con una transposición τ=(i j)\tau = (i\ j), donde ii es la posición del hueco e jj es la posición de la ficha deslizada (que deben ser adyacentes en el tablero).

Paso 2 — Identificar el invariante candidato. Cada movimiento multiplica la permutación actual por una transposición, lo cual cambia la paridad de la permutación (toda transposición es una permutación impar, y componer con una transposición invierte la paridad del producto — este es exactamente el lema de la paridad). Por tanto, tras mm movimientos, la paridad de σ\sigma es la paridad inicial compuesta con (1)m(-1)^m.

Esto, por sí solo, no produce un invariante —la paridad de σ\sigma cambia en cada paso—. Pero hay una segunda cantidad que también cambia en cada movimiento, de forma sincronizada: la paridad de la distancia (en pasos de torre) entre la posición del hueco y la esquina inferior derecha. Cada movimiento desplaza el hueco a una casilla adyacente, cambiando esa distancia en ±1\pm 1 — es decir, cambiando también su paridad en cada paso.

El invariante verdadero es, entonces, el producto (o equivalentemente, la suma módulo 22) de estas dos paridades:

I(configuracioˊn):=(paridad de σ)+(paridad de la distancia del hueco a la esquina inferior derecha)(mod2).I(\text{configuración}) := \big(\text{paridad de } \sigma\big) + \big(\text{paridad de la distancia del hueco a la esquina inferior derecha}\big) \pmod 2.

Como ambos sumandos cambian en cada movimiento, su suma módulo 22 permanece constante. II es un invariante genuino del juego.

Paso 3 — Calcular II en ambas configuraciones.

  • Configuración inicial (resuelta): σ=identidad\sigma = \text{identidad} (paridad par, es decir 00), y el hueco está en la esquina inferior derecha (distancia 00, paridad par, 00). Luego I=0+0=0I = 0 + 0 = 0.
  • Configuración objetivo (con 1414 y 1515 intercambiadas): σ\sigma es la identidad compuesta con la transposición (14 15)(14\ 15) — una transposición simple, de paridad impar (11). El hueco sigue en la esquina inferior derecha (distancia 00, paridad par, 00). Luego I=1+0=1I = 1 + 0 = 1.

Conclusión. Las dos configuraciones tienen valores distintos del invariante II (00 frente a 11). Como II se preserva en cada movimiento, es imposible pasar de una a otra mediante una sucesión de movimientos válidos. \blacksquare

Por qué el invariante "correcto" no era el obvio

Vale la pena detenerse en la estructura de este argumento, porque ilustra una lección general sobre el diseño de invariantes (ver la sección de heurísticas en invariantes-y-coloracion): la paridad de la permutación por sí sola no es un invariante —cambia en cada movimiento—, pero se puede combinar con otra cantidad que cambia "al mismo ritmo" para producir una combinación que sí lo es. Este patrón —"ninguna de las dos cantidades es invariante por separado, pero su combinación adecuada sí lo es"— es uno de los recursos más sutiles y más poderosos en el diseño de invariantes, y reaparece en problemas de coloración con varios colores, en problemas de fichas con movimientos de paridad mixta, y en invariantes algebraicos sobre Z/nZ\mathbb{Z}/n\mathbb{Z} para nn compuesto.

Una consecuencia notable: la clasificación completa

El argumento anterior, refinado, demuestra algo más fuerte: una configuración es alcanzable desde la posición resuelta si y solo si I=0I = 0 (la suficiencia —que toda configuración con I=0I=0 es alcanzable— requiere una construcción explícita adicional, típicamente mediante "ciclos de tres" que no alteran la posición del hueco y permiten reorganizar fichas preservando la paridad). Esto significa que exactamente la mitad de las 16!16! configuraciones posibles del tablero son alcanzables desde cualquier configuración dada — un hecho que, sin el lenguaje de la paridad de permutaciones, sería extraordinariamente difícil siquiera de conjeturar.