OME 2025 — Paralelogramo, diagonal y razón de áreas
En un paralelogramo , un punto de la diagonal con determina, junto con la recta , un punto en . ¿Qué fracción del área del paralelogramo ocupa el triángulo ? Dos ideas elementales —áreas iguales por bases paralelas y semejanza— bastan para resolverlo.
Sea un paralelogramo y sea un punto en la diagonal que cumple . Las rectas y se cortan en un punto . ¿Cuál es el cociente entre el área del triángulo y el área del paralelogramo ?
Dos observaciones elementales encadenadas resuelven el problema sin necesidad de coordenadas:
- Comparar áreas con la misma base. Como , los triángulos y —que comparten la base y tienen sus terceros vértices , sobre la misma recta paralela a — tienen igual área. Y es, por la diagonal, la mitad del paralelogramo.
- Aprovechar la semejanza que crea el cruce de las dos cevianas. Las rectas y , paralelas, son cortadas por las transversales y , que se cruzan en : esto produce dos triángulos semejantes, y , cuya razón de semejanza es precisamente . De ahí sale la proporción , que convierte el área de (ya conocida) en el área de .
Paso 1 (). Como es un paralelogramo, el lado —que contiene a — es paralelo al lado . Los triángulos y comparten la base , y sus vértices opuestos y están ambos sobre la recta , paralela a ; por tanto y están a la misma distancia de la recta , es decir, los dos triángulos tienen la misma altura sobre esa base común. Triángulos con igual base e igual altura tienen igual área:
Por otro lado, la diagonal divide al paralelogramo en dos triángulos congruentes (y por tanto de igual área), así que . Combinando ambas igualdades,
Paso 2 ( y ). Las rectas y —esta última contenida en — son paralelas, y quedan cortadas por las transversales y , que se cortan en . Por ángulos alternos internos y ángulos opuestos por el vértice,
así que, por el criterio AA, (vértices correspondientes , , ). La razón de semejanza es, por tanto,
Por hipótesis , luego , y de la proporción anterior se sigue . Equivalentemente,
Paso 3 (área de ). Los triángulos y comparten el vértice , y sus lados opuestos y están sobre la misma recta; en consecuencia comparten también la altura desde , y la razón de sus áreas es la razón de sus bases:
Combinando con el Paso 1,
El cociente pedido es, por tanto, .
El mismo cálculo de semejanza del Paso 2 revela un dato adicional, gratuito y elegante: como y en un paralelogramo , se obtiene . Es decir, es el punto medio del lado , sin importar la forma concreta del paralelogramo: el dato —una condición puramente afín, que solo habla de razones de segmentos sobre una recta— determina un punto cuya posición relativa en es también puramente afín (y, de hecho, universal: siempre el punto medio). Esto explica por qué el cociente de áreas pedido tampoco depende de la forma del paralelogramo, solo de las razones dadas en el enunciado.
- "Bases paralelas, áreas iguales". El argumento del Paso 1 —dos triángulos con la misma base y vértices opuestos sobre una recta paralela a ella tienen igual área— es quizá la herramienta más usada para comparar áreas sin calcular ninguna; aparece, por ejemplo, en la demostración de que las medianas de un triángulo lo dividen en seis partes de igual área (usada en el problema de la "pajarita" de la Fase Local 2012–2013).
- Semejanza generada por paralelas cortadas por transversales. Cualquier par de cevianas que se cruzan entre dos rectas paralelas genera de inmediato dos triángulos semejantes (los llamados "triángulos en "); su razón de semejanza traduce cualquier dato de razones de segmentos en un dato de razones de segmentos en la otra pareja de lados, como en el Paso 2.
- Invariancia afín. Como tanto la hipótesis () como la conclusión (un cociente de áreas) son nociones afines —se conservan bajo transformaciones afines del plano—, basta verificar el resultado en un paralelogramo particularmente sencillo (por ejemplo, un cuadrado) para estar seguro de que vale en general. Esta es una técnica de comprobación —y a veces de demostración— muy eficaz en geometría afín elemental.