Congruencia de triángulos y triángulos isósceles
LAL, ALA, LLL: los tres criterios que certifican que dos triángulos son «el mismo» salvo movimiento. Combinados con la propiedad fundamental del triángulo isósceles —ángulos de la base iguales—, generan la mayoría de las igualdades de segmentos y ángulos en geometría elemental.
Antes de la semejanza viene la congruencia: dos figuras son congruentes si una se obtiene de la otra mediante un movimiento rígido (traslación, rotación, reflexión), es decir, si tienen exactamente la misma forma y el mismo tamaño. Toda la geometría sintética elemental —simetrías, mediatrices, bisectrices, el triángulo isósceles— descansa sobre tres criterios prácticos para certificar la congruencia de triángulos sin tener que exhibir el movimiento rígido explícitamente.
Dos triángulos y son congruentes (se escribe ) si existe una correspondencia entre sus vértices , , tal que los tres lados y los tres ángulos correspondientes son iguales:
Equivalentemente: si y solo si con razón de semejanza .
(Criterios de congruencia) Dos triángulos son congruentes si se cumple alguna de las siguientes condiciones (cada una determina por completo al triángulo, salvo reflexión):
(LAL) Dos lados y el ángulo comprendido entre ellos son iguales: , , .
(ALA) Dos ángulos y el lado comprendido entre ellos son iguales: , , .
(LLL) Los tres lados son iguales: , , .
(Caso particular: triángulos rectángulos, hipotenusa-cateto) Si dos triángulos rectángulos tienen la hipotenusa y un cateto iguales, son congruentes. (Esto se reduce a LLL: el tercer lado queda determinado por Pitágoras.)
La idea común a los tres criterios es la misma: los datos dados determinan la posición relativa de los tres vértices salvo movimiento rígido, así que cualquier triángulo que los satisfaga puede superponerse exactamente al otro.
LAL. Coloquemos mediante un movimiento rígido de modo que y el lado caiga sobre el rayo (posible porque , el punto cae exactamente en ). Como , el lado cae sobre el rayo , y como , el punto cae exactamente en . Luego los dos triángulos coinciden punto por punto.
ALA. Análogamente, superponemos y sobre el rayo con , así . Como y , los rayos y coinciden con y respectivamente, y su intersección coincide con .
LLL. Coloquemos , (posible porque ). El punto está a distancia de y a distancia de ; pero es el único punto (en un semiplano dado respecto a ) que satisface ambas condiciones simultáneamente —la intersección de dos circunferencias—. Luego o es el reflejo de respecto a ; en cualquier caso .
Un triángulo es isósceles con base si (los dos «lados iguales» concurren en el vértice , llamado el vértice del triángulo isósceles, y es la base).
(Triángulo isósceles — ángulos de la base) En el triángulo :
Es decir, un triángulo es isósceles si y solo si tiene dos ángulos iguales (los ángulos de la base).
Supongamos . Sea el punto medio de . En los triángulos y : (hipótesis), ( es punto medio) y (lado común). Por LLL, , así , es decir .
Supongamos . En los triángulos y (¡el mismo triángulo, leído con los vértices y intercambiados!): (hipótesis), (lado común) y (hipótesis de nuevo). Por ALA, , de donde (lados correspondientes en la correspondencia , , ).
En un triángulo isósceles con , las siguientes cuatro rectas que pasan por el vértice coinciden:
- La mediana desde (a , punto medio de );
- La altura desde (perpendicular a );
- La bisectriz del ángulo ;
- La mediatriz del lado .
Demostración. Esto es exactamente lo que muestra la congruencia de la demostración anterior: de ella se obtiene simultáneamente (luego es bisectriz), (luego es altura y, como es punto medio, también mediatriz), y (luego es mediana).
Esta coincidencia es una de las observaciones más rentables de la geometría elemental: siempre que aparezca un triángulo isósceles, se dispone gratis de un eje de simetría que es a la vez mediana, altura, bisectriz y mediatriz. Detectar un triángulo isósceles equivale a detectar una simetría.
Isósceles ocultos: la fuente más común de igualdades de ángulos
Ejemplo 1. Sea una circunferencia de centro y , dos puntos de . Demostrar que .
Solución. (ambos son radios), así es isósceles con vértice . Por el teorema, .
(Esta observación trivial —todo triángulo formado por el centro y dos puntos de la circunferencia es isósceles— es exactamente la pieza que hace funcionar la demostración del teorema del ángulo inscrito: véase el contenido de Ángulos en la circunferencia, Caso 1 de la demostración.)
Ejemplo 2. En el triángulo , la bisectriz interna del ángulo corta al circuncírculo en el punto (el punto medio del arco que no contiene a ). Demostrar que .
Solución. Como es bisectriz de , se tiene . Estos son ángulos inscritos que abarcan los arcos y respectivamente, así (arcos iguales corresponden a ángulos inscritos iguales). Arcos iguales son subtendidos por cuerdas iguales, luego .
Vía isósceles: alternativamente, y (ángulos inscritos sobre los mismos arcos), y (bisectriz), así : el triángulo es isósceles con .
(Este es el primer paso del célebre Lema del Incentro: es además el centro de una circunferencia que pasa por , , el incentro y el excentro — desarrollado en su propio capítulo.)
Construcción de isósceles con paralelas
Ejemplo 3. Por un punto exterior a la recta se traza la paralela a la bisectriz del ángulo del triángulo hasta cortar a la recta en un punto (al prolongar más allá de ). Demostrar que , es decir, que es isósceles.
Solución. (Esta es la construcción auxiliar clásica para el teorema de la bisectriz —véase el contenido de Semejanza, Ejemplo 3.) Sea la bisectriz de (), y con en la prolongación de . Por ángulos alternos internos (transversal entre las paralelas y ): . Por ángulos correspondientes (transversal entre las mismas paralelas): .
Como es bisectriz, , y combinando las dos igualdades anteriores: . Por el teorema del triángulo isósceles (sentido recíproco), es isósceles con .
Problema guiado
Ejemplo 4 (Clásico). Sea un triángulo isósceles con . La bisectriz del ángulo corta a en , y la bisectriz del ángulo corta a en . Demostrar que .
Solución. Sea (ángulos de la base, iguales porque ). Como y son bisectrices, .
Comparemos y :
- ;
- (lado común);
- y (porque y ), luego .
Por ALA (en ambos triángulos, el lado está flanqueado por un ángulo y un ángulo , en el mismo orden): . Los lados correspondientes a y son iguales: .
(Detrás de esta solución hay una simetría: el eje del triángulo isósceles —la bisectriz desde , que también es altura, mediana y mediatriz, por el corolario anterior— intercambia y, con ello, . La congruencia es esa simetría hecha explícita.)
Cazar isósceles para cazar igualdades de ángulos (y viceversa). La relación "lados iguales ángulos iguales" es bidireccional y se usa en ambos sentidos constantemente: a veces conviene partir de una igualdad de longitudes (p. ej. dos radios, o como en el Ejemplo 4) para obtener una igualdad de ángulos «gratis»; otras veces se hace al revés, obteniendo una igualdad de longitudes a partir de una de ángulos (Ejemplos 2 y 3).
Construir isósceles con paralelas. Una técnica auxiliar extremadamente común: para demostrar , basta trazar una paralela adecuada que convierta una igualdad de ángulos conocida (alternos o correspondientes) en la condición . Esto es exactamente lo que ocurre en el Ejemplo 3 y en la demostración del teorema de la bisectriz.
El triángulo equilátero. Un triángulo con los tres lados iguales tiene también los tres ángulos iguales (cada ), por aplicación del teorema del isósceles a cada par de lados. Recíprocamente, un triángulo equiangular (--) es equilátero.
Congruencia vs. semejanza. La congruencia es el caso de la semejanza: todo lo que se puede demostrar con un criterio de congruencia (LAL, ALA, LLL) es un caso particular de lo que permite la semejanza, pero conviene tener ambas herramientas en mente —la congruencia da igualdades de longitudes y ángulos simultáneamente con un solo argumento, mientras que la semejanza da proporciones.
El eje de simetría del isósceles, fuente de simetrizaciones. Muchos problemas con triángulos isósceles (o configuraciones simétricas más generales, como cuerdas iguales en una circunferencia) se resuelven «reflejando» una parte de la figura sobre el eje de simetría: el reflejo de un punto cae en un lugar conocido, y la igualdad buscada se vuelve evidente.