Recurrencias combinatorias: plantear, resolver, interpretar
Muchas cantidades combinatorias se entienden mejor a través de la relación que guardan consigo mismas en tamaños más pequeños. Plantear la recurrencia correcta es a menudo la mitad del problema.
Una recurrencia combinatoria expresa el valor de una cantidad (que cuenta objetos de "tamaño" ) en términos de valores con . A diferencia de las recurrencias algebraicas puras —tratadas en sucesiones y recurrencias—, aquí el énfasis está en cómo surge la relación de un argumento de conteo: descomponer los objetos de tamaño según alguna característica distintiva ("¿qué ocurre en la última posición?", "¿el elemento está o no está presente?") y contar cada clase en función de problemas más pequeños.
No existe una "fórmula maestra": el contenido de esta página es metodológico. No obstante, conviene tener presentes los tres patrones recurrentes:
1. Recurrencias lineales con coeficientes constantes. Si , la solución general es una combinación de donde recorre las raíces del polinomio característico (con las modificaciones usuales si hay raíces repetidas). Véase la teoría completa en sucesiones y recurrencias.
2. Recurrencias "por la última pieza". Para describir estructuras construidas secuencialmadamente (palabras, caminos, teselaciones), se condiciona sobre la naturaleza del último bloque colocado.
3. Recurrencias "por el elemento distinguido". Para describir subconjuntos, particiones o configuraciones de un conjunto de elementos, se condiciona sobre el papel que juega el elemento (¿está incluido?, ¿en qué bloque cae?, ¿es el máximo?).
No hay un teorema único que demostrar; en su lugar, ilustramos el método con cuatro derivaciones canónicas.
(a) Fibonacci vía teselaciones. Sea el número de formas de cubrir un tablero con fichas de y . La última ficha colocada es de tamaño (dejando un tablero ) o de tamaño (dejando uno ):
Esto es exactamente la recurrencia de Fibonacci, .
(b) Subconjuntos vía el elemento distinguido. Sea el número de subconjuntos de tamaño de . Condicionando sobre si pertenece o no al subconjunto, se recupera la regla de Pascal — la misma demostración que en coeficientes-binomiales, vista ahora como una recurrencia en dos variables.
(c) Números de Catalan vía el primer retorno. Sea el número de caminos de Dyck de a (pasos , sin bajar de ). Condicionando sobre el primer instante () en que el camino regresa a la altura , se descompone en un camino de Dyck "pequeño" de longitud (elevado una unidad) seguido de un camino de Dyck de longitud :
Esta es la recurrencia de convolución que define los números de Catalan — ver numeros-catalan.
(d) Números de Stirling vía el elemento distinguido. El número de particiones de en bloques no vacíos satisface
según si el elemento forma su propio bloque (quedan formas de particionar el resto) o se añade a uno de los bloques ya existentes en una partición de (hay formas). Véase particiones-stirling-bell.
Ejemplo 1. Sea el número de cadenas binarias de longitud sin dos consecutivos. Condicionando sobre el último símbolo: si termina en , los anteriores forman una cadena válida cualquiera ( de ellas); si termina en , el penúltimo debe ser y los anteriores forman una cadena válida cualquiera (). Así — de nuevo Fibonacci, con , .
Ejemplo 2. Sea el número de formas de triangular un polígono convexo de lados mediante diagonales que no se cruzan. Fijando un lado y condicionando sobre el vértice opuesto del triángulo que lo contiene, se obtiene , exactamente la recurrencia de Catalan: .
Resolver vía función generatriz
Cuando la recurrencia involucra una convolución —como — la herramienta natural es la función generatriz: si , la convolución se traduce en una ecuación algebraica , que se resuelve para y se desarrolla en serie. Este es el puente hacia funciones-generadoras, donde se trata el método con generalidad.
Resolver vía biyección o forma cerrada directa
No toda recurrencia necesita resolverse "mecánicamente": a menudo conviene conjeturar la forma cerrada a partir de los primeros términos y demostrarla por inducción usando la propia recurrencia, o —mejor aún— encontrar una biyección que explique la fórmula sin pasar por la recurrencia (como la fórmula del "ciclo de reflexión" para , ver numeros-catalan). El método biyectivo, cuando existe, suele ser más esclarecedor — véase biyecciones.
Recurrencias con dos índices y diagonales
Muchas cantidades —, , números de Stirling de primera especie— dependen de dos parámetros y satisfacen recurrencias "tipo Pascal" en dos variables. Tabularlas en un triángulo (como el de Pascal) revela patrones, simetrías y casos extremos (, ) que orientan la búsqueda de la fórmula general.
El paso decisivo casi nunca es "resolver" la recurrencia —eso suele ser mecánico— sino plantearla correctamente, eligiendo la característica distintiva adecuada para descomponer el problema. Una mala elección produce una recurrencia que "no cierra" (depende de información que no se ha contado) o que es innecesariamente complicada. La heurística útil: pregúntate qué le puede pasar al último elemento, al elemento extremo, o al primer evento relevante, y separa en casos disjuntos y exhaustivos.